La Gratitud
Por. La Shaman Elder Maggie
El caminar en gratitud no es una cosa dificil de lograr aún cuando es la base de una vida feliz y de tu propia energía personal. Los nativos americanos dan gracias a la madre tierra por todo lo que tienen. Los cristianos dan gracias antes de comer. Los Shamans dan gracias al universo por todos lo que son.
Cuando caminamos en gratitud encontramos otra vez ese sentimiento de maravilla en todo lo que hay alrededor de nosotros. Realizamos la generosidad que tenemos en nuestra vida. Apreciamos la belleza que vemos. Escuchamos la hermosa brisa en los árboles. Olemos las flores. Sabemos cuánto se nos ha dado, cosas por las que incluso no tuvimos que trabajar. Caminamos con un sentido de pequeñez por este regalo, esta experiencia de la vida.
El ser agradecido es gran una pieza para ser maduro como lo es tener sabiduría o discernimiento. La gratitud nos enseña a admirar a los que están a nuestro alrededor, y a prestar una mano amiga a los que necesiten de uno. ¿Y quienes somos nosotros para no ser agradecidos? ¿No vemos las bendiciones del aire que respiramos? ¿No realizamos cuan afortunado somos de caminar esta tierra? Solo mira alrededor en todos los lugares en los que puedes estar.
¿Tienes una buena idea hoy? ¡Se agradecido por eso! ¿Comiste hoy? ¡Se agradecido! ¿Hay un dólar en tu bolsillo o cartera? ¿Puedes ser agradecido por eso? Cuando fue la vez última que miraste a los cielos y has dicho “gracias!”
Albert Einstein fue uno de los pensadores más grandes de la historia. Él siempre fue consciente de lo que pudo haber sido y expresaba su agradecimiento cada día. Gandhi no tenía nada pero era uno de los hombres más agradecidos que han vivido. No es sobre quién eres o lo que tienes, o en que etapa en tu vida te han bendecido. Es simplemente ser. El solo ser es digno de dar gracias.
Algunas personas sienten que no tienen nada para estar agradecidos. ¿Pero tienen aire para respirar? ¿Se levantaron en la mañana y encontraron el sol brillante? ¿Encontraron a otro ser humano con quien hablar? El compañerismo, el cuidado, la compasión, la belleza, la vida, las estaciones, la tierra; todo esto es digno de dar gracias.
Los Shamanes no puede curar sin gratitud. No es el Shaman el que crea cualquier cura, el que encuentra las almas perdidas, el que conforta la muerte con la esperanza en una nueva vida. Estas cosas son mayores que cualquier hombre, sacerdote o Shaman. Es nuestra conexión entre nosotros a través del creador lo que nos da lo que necesitamos, lo que queremos y aún más de lo que nos imaginamos.
Comienza cada día con una oración de acción de gracias. Dile al universo lo feliz que eres de encontrar el sol brillando por tu ventana, al escuchar los pájaros cantar y al ver la hierba verde brillar intensamente con el rocío. Agradece a tu creador por los regalos que recibirás en este día. Humillate ante la grandeza de la creación y da gracias por ser un observador de este santo milagro en el día de hoy.
Al dar las gracias te abres a todas las posibilidades de la bondad. Estás entrando en el conocimiento universal como participante en la vida. Estás formando un consejo y estás tomando tu asiento en la creación del día. Vienes con las manos abiertas a recibir y preparado para dar tus bendiciones a los que están a tu alrededor. Te das cuenta de tu fortuna y deseas esa misma fortuna para todos.
Siendo agradecido das lugar a la bondad y abres la comunicación con los maestros y guías. Demuestra tu buena voluntad de aprender y tu respeto por lo que es. La gratitud manifiesta más cosas por lo cual debemos ser agradecidos. Si haces una lista de las cosas por las que te sientes agradecido encontrarás que tu lista seguirá creciendo. Va a cambiar las cosas vistas por las cosas no vistas y que son más importantes que las posesiones materiales o la fama. Tocarás la esencia misma de tu alma y sentirás las bendiciones que tienes que son tan dignas de tu gratitud. En humildad recibirás mucho más de lo que podrás recibir nunca con el orgullo. La gratitud engendra humildad en esta impresionante experiencia de la vida.
Un Shaman conoce esta humildad y cae a menudo de rodillas para devolver el sentimiento de amor que él reconoce y honra. El poder del Shaman viene no de dentro pero de afuera porque un hombre que se levanta por si mismo es apenas un hombre pero un hombre que se levanta en la gracia de la gratitud camina con el Espíritu y le es dado todo, aún la habilidad para sanar. Aborda cada día, cada hora, cada minuto con gratitud en tu corazón y encuentra el amor llenando tu espíritu con su propia energía y verdad.